Muchas mujeres emprendedoras empiezan su negocio por necesidad: vender en el mercado, hacer pan, criar gallinas, coser ropa o tener una tiendita. Pero a veces se ve el negocio solo como “ayuda” y no como una verdadera empresa.
Tener mentalidad financiera significa entender que tu negocio puede crecer, que tu trabajo vale y que mereces ganar bien por lo que haces.
Ejemplo práctico:
Doña Marta vende pupusas frente al parque. Siempre decía: “Con que saque para el día está bien”. Cuando empezó a llevar control, se dio cuenta que podía ahorrar y comprar una plancha más grande para vender más.
Consejos financieros: